lunes, 19 de octubre de 2009

Iglesia del Carrizal, El Carrizal, Edo. Falcón



Entrando a la Iglesia del Carrizal, encontrarás la siguiente leyenda:

"Este santuario relicario de nuestro Pueblo, está erigido en el mismo lugar en que nuestros antecesores levantaron el primer Templo Doctrinero en 1723 en honor a Nuestra Señora de Guadalupe"


¿Sabías que la imagen de la Virgen de Guadalupe que se encuentra en el altar llega en 1723 a las playas cercanas de la región desde un buque naufragiado?... En ese entonces, los indígenas, nativos de la región, rescataron la imagen de la Virgen de las aguas y quedaron impactados al ver que Ella poseía rasgos físicos muy parecidos a los de ellos. En ese momento, Indígenas de todos los alrededores, fueron a ver la imagen de la Virgen y conocerle.

Hoy en día, devotos de la Virgen de Guadalupe de Carrizal se congregan para venerarle y darle Gracias a la Virgen por milagros y favores concedidos. La Fiesta de la Virgen de Guadalupe del Carrizal es el 12 de Diciembre.

domingo, 11 de octubre de 2009

Beato Juan XXIII, el Papa Bueno




Nació en el seno de una numerosa familia campesina, de profunda raigambre cristiana. Pronto ingresó en el Seminario, donde profesó la Regla de la Orden franciscana seglar. Ordenado sacerdote, trabajó en su diócesis hasta que, en 1921, se puso al servicio de la Santa Sede. En 1958 fue elegido Papa, y sus cualidades humanas y cristianas le valieron el nombre de "papa bueno". Juan Pablo II lo beatificó el año 2000 y estableció que su fiesta se celebre el 11 de octubre.

Nació el día 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, diócesis y provincia de Bérgamo (Italia). Ese mismo día fue bautizado, con el nombre de Ángelo Giuseppe. Fue el cuarto de trece hermanos. Su familia vivía del trabajo del campo. La vida de la familia Roncalli era de tipo patriarcal. A su tío Zaverio, padrino de bautismo, atribuirá él mismo su primera y fundamental formación religiosa. El clima religioso de la familia y la fervorosa vida parroquial, fueron la primera y fundamental escuela de vida cristiana, que marcó la fisonomía espiritual de Ángelo Roncalli.


Recibió la confirmación y la primera comunión en 1889 y, en 1892, ingresó en el seminario de Bérgamo, donde estudió hasta el segundo año de teología. Allí empezó a redactar sus apuntes espirituales, que escribiría hasta el fin de sus días y que han sido recogidos en el «Diario del alma». El 1 de marzo de 1896 el director espiritual del seminario de Bérgamo lo admitió en la Orden franciscana seglar, cuya Regla profesó el 23 de mayo de 1897.


De 1901 a 1905 fue alumno del Pontificio seminario romano, gracias a una beca de la diócesis de Bérgamo. En este tiempo hizo, además, un año de servicio militar. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904, en Roma. En 1905 fue nombrado secretario del nuevo obispo de Bérgamo, Mons. Giácomo María Radini Tedeschi. Desempeñó este cargo hasta 1914, acompañando al obispo en las visitas pastorales y colaborando en múltiples iniciativas apostólicas: sínodo, redacción del boletín diocesano, peregrinaciones, obras sociales. A la vez era profesor de historia, patrología y apologética en el seminario, asistente de la Acción católica femenina, colaborador en el diario católico de Bérgamo y predicador muy solicitado por su elocuencia elegante, profunda y eficaz.


En aquellos años, además, ahondó en el estudio de tres grandes pastores: san Carlos Borromeo (de quien publicó las Actas de la visita apostólica realizada a la diócesis de Bérgamo en 1575), san Francisco de Sales y el entonces beato Gregorio Barbarigo. Tras la muerte de Mons. Radini Tedeschi, en 1914, don Ángelo prosiguió su ministerio sacerdotal dedicado a la docencia en el seminario y al apostolado, sobre todo entre los miembros de las asociaciones católicas.


En 1915, cuando Italia entró en guerra, fue llamado como sargento sanitario y nombrado capellán militar de los soldados heridos que regresaban del frente. Al final de la guerra abrió la «Casa del estudiante» y trabajó en la pastoral de estudiantes. En 1919 fue nombrado director espiritual del seminario.


En 1921 empezó la segunda parte de la vida de don Ángelo Roncalli, dedicada al servicio de la Santa Sede. Llamado a Roma por Benedicto XV como presidente para Italia del Consejo central de las Obras pontificias para la Propagación de la fe, recorrió muchas diócesis de Italia organizando círculos de misiones. En 1925 Pío XI lo nombró visitador apostólico para Bulgaria y lo elevó al episcopado asignándole la sede titular de Areópoli. Su lema episcopal, programa que lo acompañó durante toda la vida, era: «Obediencia y paz».


Tras su consagración episcopal, que tuvo lugar el 19 de marzo de 1925 en Roma, inició su ministerio en Bulgaria, donde permaneció hasta 1935. Visitó las comunidades católicas y cultivó relaciones respetuosas con las demás comunidades cristianas. Actuó con gran solicitud y caridad, aliviando los sufrimientos causados por el terremoto de 1928. Sobrellevó en silencio las incomprensiones y dificultades de un ministerio marcado por la táctica pastoral de pequeños pasos. Afianzó su confianza en Jesús crucificado y su entrega a él.


En 1935 fue nombrado delegado apostólico en Turquía y Grecia. Era un vasto campo de trabajo. La Iglesia católica tenía una presencia activa en muchos ámbitos de la joven república, que se estaba renovando y organizando. Mons. Roncalli trabajó con intensidad al servicio de los católicos y destacó por su diálogo y talante respetuoso con los ortodoxos y con los musulmanes. Cuando estalló la segunda guerra mundial se hallaba en Grecia, que quedó devastada por los combates. Procuró dar noticias sobre los prisioneros de guerra y salvó a muchos judíos con el «visado de tránsito» de la delegación apostólica. En diciembre de 1944 Pío XII lo nombró nuncio apostólico en París.


Durante los últimos meses del conflicto mundial, y una vez restablecida la paz, ayudó a los prisioneros de guerra y trabajó en la normalización de la vida eclesiástica en Francia. Visitó los grandes santuarios franceses y participó en las fiestas populares y en las manifestaciones religiosas más significativas. Fue un observador atento, prudente y lleno de confianza en las nuevas iniciativas pastorales del episcopado y del clero de Francia. Se distinguió siempre por su búsqueda de la sencillez evangélica, incluso en los asuntos diplomáticos más intrincados. Procuró actuar como sacerdote en todas las situaciones. Animado por una piedad sincera, dedicaba todos los días largo tiempo a la oración y la meditación. En 1953 fue creado cardenal y enviado a Venecia como patriarca. Fue un pastor sabio y resuelto, a ejemplo de los santos a quienes siempre había venerado, como san Lorenzo Giustiniani, primer patriarca de Venecia.


Tras la muerte de Pío XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, y tomó el nombre de Juan XXIII. Su pontificado, que duró menos de cinco años, lo presentó al mundo como una auténtica imagen del buen Pastor. Manso y atento, emprendedor y valiente, sencillo y cordial, practicó cristianamente las obras de misericordia corporales y espirituales, visitando a los encarcelados y a los enfermos, recibiendo a hombres de todas las naciones y creencias, y cultivando un exquisito sentimiento de paternidad hacia todos. Su magisterio, sobre todo sus encíclicas «Pacem in terris» y «Mater et magistra», fue muy apreciado.


Convocó el Sínodo romano, instituyó una Comisión para la revisión del Código de derecho canónico y convocó el Concilio ecuménico Vaticano II. Visitó muchas parroquias de su diócesis de Roma, sobre todo las de los barrios nuevos. La gente vio en él un reflejo de la bondad de Dios y lo llamó «el Papa de la bondad». Lo sostenía un profundo espíritu de oración. Su persona, iniciadora de una gran renovación en la Iglesia, irradiaba la paz propia de quien confía siempre en el Señor. Falleció la tarde del 3 de junio de 1963.


Juan Pablo II lo beatificó el 3 de septiembre del año 2000, y estableció que su fiesta se celebre el 11 de octubre, recordando así que Juan XXIII inauguró solemnemente el Concilio Vaticano II el 11 de octubre de 1962.

sábado, 19 de septiembre de 2009




Decálogo para leer con provecho la Biblia

SOctubre: mes de la Biblia

01. Nunca creer que somos los primeros que han leído la Santa Escritura. Muchos, muchísimos a través de los siglos la han leído, meditado, vivido, transmitido. Los mejores intérpretes de la Biblia son los santos.

02. La Escritura es el libro de la comunidad eclesial. Nuestra lectura, aunque sea a solas, jamás podrá ser en solitario. Para leerla con provecho, hay que insertarse en la gran corriente eclesial que conduce y guía el Espíritu Santo.

03. La Biblia es “Alguien”. Por eso se lee y celebra a la vez. La lectura mejor de la Biblia es la que se hace en la Liturgia.

04. El centro de la Santa Escritura es Cristo; por eso, todo debe leerse bajo la mirada de Cristo y cumplido en Cristo. Cristo es la clave interpretativa de la Santa Escritura.

05. Nunca olvidar que en la Biblia encontramos hechos y dichos, obras y palabras íntimamente unidas unas con otras; las palabras anuncian e iluminan los hechos, y los hechos realizan y confirman las palabras.

06. Una manera práctica y provechosa de leer la Escritura es comenzar con los santos Evangelios, seguir con los Hechos y las Cartas e ir entreverando con algún libro del Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Jueces, Samuel, etcétera... No querer leer el libro del Levítico de corrido, por ejemplo. Los Salmos deben ser el libro de oración de los grupos bíblicos. Los profetas son el “alma del Antiguo Testamento: hay que dedicarles un estudio especial.

07. La Biblia se conquista como la ciudad de Jericó: dándole vueltas. Por eso, es bueno leer los lugares paralelos. Es un método entretenido, pero muy provechoso. Un texto esclarece al otro, según aquello de San Agustín: “El Antiguo Testamento queda patente en el Nuevo y el Nuevo está latente en el Antiguo”.

08. La Biblia debe leerse y meditarse con el mismo Espíritu con que fue escrita. El Espíritu Santo es su autor principal y es su principal intérprete. Hay que invocarlo siempre antes de comenzar a leerla y al final, dar gracias.

09. Nunca debe utilizarse la Santa Biblia para criticar y condenar a los demás.

10. Todo texto bíblico tiene un contexto histórico donde se originó y un contexto literario donde se escribió. Un texto bíblico, fuera de su contexto histórico y literario, es un pretexto para manipular la Palabra de Dios. Esto es tomar el nombre de Dios en vano.

Mario De Gasperín Gasperín

Obispo de Querétaro




Padres venezolanos se movilizan para que no se elimine religión en escuelas

CARACAS, Septiembre 2009 (ACI)

La Coordinación Nacional de Educación Religiosa Escolar lanzó una campaña entre los padres de familia venezolanos para que exijan en las escuelas a las que asisten sus hijos, la enseñanza del curso de religión. Ante el riesgo de que al aplicar la nueva Ley Orgánica de Educación se elimine esta asignatura, la Coordinación recuerda que la enseñanza de religión es un derecho contemplado en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente.


"Recordamos a las autoridades educativas su deber de garantizar este derecho para todos los estudiantes cuyas familias lo soliciten, evitando interpretaciones personales que entorpezcan esta actividad", solicita la entidad. Asimismo, recuerda que "como parte de la sociedad civil, corresponsables también de la tarea educativa, ponemos a disposición de los docentes comprometidos con este hermoso reto los contenidos de clase, los métodos apropiados, el material didáctico y cursos bíblicos para que con su iniciativa, creatividad, competencia y entusiasmo puedan responder a este derecho de nuestros estudiantes y lograr un mejor trabajo docente con el amor, la justicia y la paz de Dios en nuestras aulas".


En este sentido, invita "a las familias venezolanas a solicitar en los planteles, con el apoyo de los consejos comunales, los colectivos internos de la escuela y los demás actores comunitarios, la educación religiosa para sus hijos e hijas de acuerdo a sus convicciones y durante los 200 días de clase, con la seguridad de que el rescate y fortalecimiento de los valores humanos y cristianos ayudarán de manera decisiva en la formación de mejores ciudadanos y ciudadanas para nuestro país".


"Así lo proclamó nuestro Libertador Simón Bolívar muchísimas veces instando a los maestros y hasta cambiando el currículo para que los estudiantes recibieran clases de religión como medio para superar las crisis de valores, como cuando proclamó que 'sin la conciencia de la religión la moral carece de base' (octubre de 1828) o indicó a los maestros de su sobrino Fernando que 'la moral en máximas religiosas es una enseñanza que ningún maestro debe descuidar'", concluye el comunicado.



La Coordinación Nacional de Educación Religiosa Escolar ha difundido una planilla para que los padres de familia entreguen en sus respectivos planteles. Éste es el texto modelo:


Por la presente solicitamos y autorizamos la educación religiosa en el horario escolar para nuestro(a) hijo(a) _____________________________________ cursante del _____ grado de Educación ________________________, para que a través de esta educación se fortalezcan sus valores morales y cívicos.


Esta solicitud la hacemos amparados en las siguientes leyes:


Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículo 59:
  Derecho a elegir la educación religiosa de nuestros hijos e hijas.


Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículo 103: Derecho a una educación integral de calidad.


Ley Orgánica de Protección a los Niños, Niñas y Adolescentes, artículo 35: Derecho a la libertad de conciencia, pensamiento y religión.


Nombre: ____________________________ Cédula: ______________ Firma: ___________

sábado, 29 de agosto de 2009

LA ÚNICA IGLESIA QUE CRISTO FUNDÓ Y SUS PASTORES



¿SABES QUIÉN FUNDÓ TU IGLESIA?

AQUÍ TE ENTERARÁS DE LA VERDAD ACERCA DE PORQUIÉN, CUÁNDO Y DÓNDE

FUERON FUNDADAS LAS DIFERENTES CREENCIAS

Religión

Fundador

Lugar

Año

CATÓLICA

Jesucristo

Galilea

33

ADVENTISTA

William Miller

EE.UU.

1818

ADVENTISTA DEL 7° DÍA

Elena White

EE.UU.

1863

ANGLICANA

Enrique VIII

Inglaterra

1534

BAUTISTA

J. Smith

Inglaterra

1860

EJÉRCITO DE SALVACIÓN

William Booth

Inglaterra

1878

ESPIRITISMO

Familia Fox

EE.UU.

1848

LUTERANA

Martín Lutero

Alemania

1521

METODISTA

J. Wesley

EE.UU.

1791

MORMONA

Joseph Smith

EE.UU.

1853

NIÑOS DE DIOS

David Berg

EE.UU.

1950

PENTECOSTAL

Grupo USA

EE.UU.

1905

PRESBITERIANA

John Knox – I

Inglaterra

1560

TESTIGOS DE JEHOVÁ

Charles Taze Russel

EE.UU.

1876


Sí, la Iglesia Católica es la única que fue fundada por nuestro Señor Jesucristo, sobre el Apóstol San Pedro y que perdurará hasta el fin del mundo. La única que tiene 2000 años de antigüedad. La única que tiene la plenitud de los medios de salvación dejados por Jesucristo.

Jesús no delegó ni autorizó a nadie más que a Pedro para ser piedra de cimiento de su Iglesia. Por tanto, todos los fundadores de iglesias que aparecieron posteriormente, contravienen la expresa voluntad de Jesús.

Jesús dijo: “Yo estoy con ustedes todos los días” (Mt. 28, 20). Y esta presencia de Jesús se ha mantenido y guardado hasta hoy en toda su integridad sólo en la Iglesia Católica, ya que es la única que ha perdurado sin interrupción desde su fundación hasta nuestros días.

Jesús le dijo a Pedro: “Y ahora Yo te digo que tú eres Pedro –o sea, Piedra– y sobre esta piedra edificaré mi Iglesi y los poderes del infierno no la podrán vencer” (Mt. 16, 18). Y Pedro hoy está representado por el Papa, Pastor de la Iglesia Universal. He aquí la sucesión de los 265 Papas desde Pedro hasta Benedicto XVI:

01.-San Pedro (Simón Bar Jona). 02.- San Lino, Tuscany (67-76). 03.- San Anacleto (Cleto), Roma (76-88). 04.- San Clemente I (88-97). 05.- San Evaristo, Grecia (97-105). 06.- San Alejandro I, Roma (105-115). 07.- San Sixto I, Roma (115-125). 08.- San Telésforo, Grecia (125-136). 09.- San Iginio, Grecia (136-140). 10.- San Pío I, Aquileia (140-155). 11.- San Aniceto, Siria, (155-166). 12.- San Sotero, Campania, (166-175). 13.- San Eleuterio, Grecia, (175-189). 14.- San Víctor I, Africa (189-199). 15.- San Ceferino (199-217). 16.- San Calixto I, (217-222). 17.- San Urbano I (222-230). 18.- San Ponciano (230-235). 19.- San Anterus, Grecia (235). 20.- San Fabián (236-250). 21.- San Cornelio (251-253). 22.- San Lucio I (253-254). 23.- San Esteban I (254-257). 24.- San Sixto II, Grecia (257-258). 25.- San Dionisio (259-268). 26.- San Félix I (269-274). 27.- San Eutiquiano (275-283). 28.- San Cayo (Dalmacia) (283-296). 29.- San Marcelino (296-304). 30.- San Marcelo I (308-309). 31.- San Eusebio, Grecia (309-309). 32.- San Melquiades, Africa (311-314). 33.- San Silvestre I (314-335). 34.- San Marcos (336-336). 35.- San Julio I (337-352). 36.- San Liberio (352-366). 37.- San Dámaso I, España (366-384). 38.- San Siricio (384-399). 39.- San Anastasio I (399-401). 40.- San Inocencio I (401-417). 41.- San Zósimo, Grecia (417-418). 42.- San Bonifacio I (418-422). 43.- San Celestino I (422-432). 44.- San Sixto III (432-440). 45.- San León I (el grande) (440-461). 46.- San Hilarión (461-468). 47.- San Simplicio (468-483). 48.- San Felix III (ahora II) (483-492). 49.- San Gelasio I, Africa (492-496). 50.- Anastasio II (496-498). 51.- San Simaco (498-514). 52.- San Omisdas (514-523). 53.- San Juan I (523-526). 54.- San Felix IV (ahora III) (526-530). 55.- Bonifacio II (530-532). 56.- Juan II (533-535). 57.- San Agapito I (Mayo 13, 535-Abril 22, 536). 58.- San Silverio (536-537). 59.- Vigilio (537-555). 60.- Pelayo I (556-561). 61.- Juan III (561-574). 62.- Benedicto I (575-579). 63.- Pelayo II (579-590). 64.- San Gregorio I, el Grande (590-604). 65.- Sabino (Setiembre 13, 604-Febrero 22, 606). 66.- Bonifacio III (Febrero 19, 607-Noviembre 12, 607). 67.- San Bonifacio IV (608-615). 68.- San Deusdedito o Adeodato I (615-618). 69.- Bonifacio V (619-625). 70.- Honorio I (625-638). 71.- Severino (640-640). 72.- Juan IV, Dalmacia (640-642). 73.- Teodoro I, Grecia (642-649). 74.- San Martin I (649-655) (exiliado Junio 17, 655). 75.- San Eugenio I (654-657). 76.- San Vitaliano (657-672). 77.- Adeodato II (672-676). 78.- Dono (676-678). 79.- San Agatón (Junio 27, 678-Enero 10, 681). 80.- San León II (682-683). 81.- San Benedicto II (684-685). 82.-Juan V (Siria) (685-686). 83.- Conono (686-687). 84.- San Sergio I , Siria (687-701). 85.- Juan VI (Grecia) (701-705). 86.- Juan VII (Grecia) (705-707). 87.- Sisino (Siria) (708-708). 88.- Constantino, Siria (708-715). 89.- San Gregorio II (715-731). 90.- San Gregorio III, Siria (731-741). 91.- San Zacarías, Grecia (741-752). 92.- Esteban II (III) (752-757). 93.- San Pablo I (757-767). 94.- Esteban III (IV) (768-772). 95.- Adrián I (772-795). 96.- San León III (795-816). 97.- Esteban IV (V) (816-817). 98.- San Pascual I (817-824). 99.- Eugenio II (824-827). 100.- Valentín (827-827). 101.- Gregorio IV (827-844). 102.- Sergio II (844-847). 103.- San León IV (847-855). 104.- Benedicto III (855-858). 105.- San Nicolás I (el Grande) (858-867). 106.- Adrián II (867-872). 107.- Juan VIII (872-882). 108.- Marino I (882-884). 109.- San Adrián III (884-885). 110.- Esteban V (VI) (885-891). 111.- Formoso (891-896). 112.- Bonifacio VI (896). 113.- Esteban VI (VII) (Mayo 896-Agosto 897). 114.- Romano (897-897). 115.- Teodoro II (897). 116.- Juan IX (898-900). 117.- Benedicto IV (900-903). 118.- León V (903). 119.- Sergio III (904-911). 120.- Anastasio III (911-913). 121.- Landón (913-914). 122.- Juan X (914-928). 123.- León VI (928). 124.- Esteban VII (VIII) (928-931). 125.- Juan XI (931-935). 126.- León VII (936-939). 127.- Esteban VIII (IX) (939-942). 128.- Marino II (942-946). 129.- Agapito II (946-955). 130.- Juan XII (955-964). 131.- León VIII (963-965). 132.- Benedicto V (964-966). 133.- Juan XIII (965-972). 134.- Benedicto VI (973-974). 135.- Benedicto VII (974-983). 136.- Juan XIV (983-984). 137.- Juan XV (985-996). 138.- Gregorio V (Saxon) (996-999). 139.- Silvestre II (Francia) (999-1003). 140.- Juan XVII (1003). 141.- Juan XVIII (1004-1009). 142.- Sergio IV (1009-1012). 143.- Benedicto VIII (1012-1024). 144.- Juan XIX (1024-1032). 145.- Benedicto IX (1032-1044). 146.- Silvestre III (1045). 147.- Benedicto IX (segundo período) (1045-1045)-. 148.- Gregorio VI (1045-1046). 149.- Clemente II, Sajonia (1046-1047). 150.- Benedicto IX (tercer período) (1047-1048) (d. C. 1055). 151.- Dámaso II, Bavaria (1048-1048). 152.- San León IX, Alsacia (1049-1057). 153.- Víctor II, Suavia (1055-1057). 154.- Esteban IX (X), Francia (1057-1058). 155.- Nicolás II, Francia (1059-1061). 156.- Alejandro II (1061-1073). 157.- San Gregorio VII (1073-1085). 158.- Beato Víctor III (1086-1087). 159.- Beato Urbano II, Francia (1088-1099). 160.- Pascual II (1099-1118). 161.- Gelasio II (Marzo 10, 1118-Enero 28, 1119). 162.- Calixto II (Febrero 8, 1119-Diciembre 13, 1124). 163.- Honorio II (1124-1130). del Emperador).. 164.- Inocencio II (1130-1143). 165.- Celestino II (1143-1144). 166.- Lucio II (1144-1145). 167.- Beato Eugenio III (1145-1153). 168.- Anastasio IV (1153-1154). 169.- Adrián IV, Inglaterra (1154-1159). 170.- Alejandro III (1159-1181). 171.- Lucio III (1181-1185). 172.- Urbano III (1185-1187). 173.- Gregorio VIII (1187). 174.- Clemente III (1187-1191). 175.- Celestino III (1191-1198). 176.- Inocencio III (1198-1216). 177.- Honorio III (1216-1227). 178.- Gregorio IX (1227-1241). 179.- Celestino IV (1241). 180.- Inocencio IV (1243-1254). 181.- Alejandro IV (Diciembre 12, 1254-Mayo 25, 1261). 182.- Urbano IV (1261-1264). 183.- Clemente IV (1265-1268). 184.- Beato Gregorio X (1272-1276). 185.- Beato Inocencio V, Francia (1276). 186.- Adrián V (1276). 187.- Juan XXI (1276-1277). 188.- Nicolás III (1277-1280). 189.- Martin IV (1281-1285). 190.- Honorio IV (1285-1287). 191.- Nicolás IV (1288-1292). 192.- San Celestino V (1294-Diciembre 13, 1294 [renunció]; muriò el Mayo 19, 1296). 193.- Bonifacio VIII (1294-1303). 194.- Beato Benedicto XI (1303-1304). Durante este periódo los papas residen en Avignon: 195.- Clemente V, Francia (1305-1314). 196.- Juan XXII (1316-1334). 197.- Benedicto XII (1335-1342). 198.- Clemente VI (1342-1352). 199.- Inocencio VI (1352-1362). 200.- Beato Urbano V (1362-1370). 201.- Gregorio XI (Francia) (1371-1378). 202.- Urbano VI (1378-1389). Los Papas regresan a Roma: 203.- Bonifacio IX (1389-1404). 204.- Inocencio VII (1404-1406). 205.- Gregorio XII (1406-1417) (renunciò Julio 4, 1415). 206.- Martin V (1417-1431). 207.- Eugenio IV (1431-1447). 208.- Nicolás V (1447-1455). 209.- Calixto III (España) (1455-1458). 210.- Pío II (1458-1464). 211.- Pablo II (1464-1471). 212.- Sixto IV (1471-1484). 213.- Inocencio VIII (1484-1492). 214.- Alejandro VI (España) (1492-1503). 215.- Pío III (1503). 216.- Julio II (1503-1513). 217.- León X (1513-1521). 218.- Adrián VI (Holanda) (1522-1523). 219.- Clemente VII (1523-1534). 220.- Pablo III (1534-1549). 221.- Julio III (1550-1555). 222.- Marcelo II (1555). 223.- Pablo IV (1555-1559). 224.- Pío IV (1560-1565). 225.- San Pío V (1566-1572). 226.- Gregorio XIII (1572-1585). 227.- Sixto V (1585-1590). 228.- Urbano VII (1590). 229.- Gregorio XIV (1590-1591). 230.- Inocencio IX (1591). 231.- Clemente VIII (1592-1605). 232.- León XI (1605). 233.- Pablo V (1605-1621). 234.- Gregorio XV (1621-1623). 235.- Urbano VIII (1623-1644). 236.- Inocencio X (1644-1655). 237.- Alejandro VII (1655-1667). 238.- Clemente IX (1667-1669). 239.- Clemente X (1670-1676). 240.- Beato Inocencio XI (1676-1689). 241.- Alejandro VIII (1689-1691). 242.- Inocencio XII (1691-1700). 243.- Clemente XI (1700-1721). 244.- Inocencio XIII (1721-1724). 245.- Benedicto XIII (1724-1730). 246.- Clemente XII (1730-1740). 247.- Benedicto XIV (1740-1758). 248.- Clemente XIII (1758-1769). 249.- Clemente XIV (1769-1774). 250.- Pío VI (1775-1799). 251.- Pío VII (1800-1823). 252.- León XII (1823-1829). 253.- Pío VIII (1829-1830). 254.- Gregorio XVI (1831-1846). 255.- Pío IX (1846-1878). 256.- León XIII (1878-1903). 257.- San Pío X (1903-1914). 258.- Benedicto XV (1914-1922). 259.- Pío XI (Febrero 12, 1922- Febrero 10, 1939). 260.- Pío XII (1939-1958). 261.- Juan XXIII (1959-1963). 262.- Pablo VI (1963-1978). 263.- Juan Pablo I (1978). 264.- Juan Pablo II (Polonia) (Octubre 16, 1978-2005). 265.- Benedicto XVI (Alemania) (Abril 19, 2005- ).

La Iglesia Católica es la única que, desde su fundación hasta hoy, (2000 años) no presenta ninguna laguna en su continuidad. Tenemos dos mil años de historia, dos mil años de vida… Dos mil años con a presencia de Jesús en medio de nosotros… ¿Qué otra iglesia puede decir lo mismo?... Ninguna!!!...